sábado, 29 de agosto de 2009

Salando las heridas. (Juicio fantasma a los muertos queridos)

Sobre el cinismo y el monolingüismo mediático en el acontecimiento Cromañon

Por estos días, luego de la sentencia judicial, se volvieron a actualizar varios de los discursos y lógicas que circularon en el pos-Cromañon. Si bien creemos que el acontecimiento Cromañon es irreductible a la lógica judicial y sus veredictos, es innegable que –al igual que en la previa de su aniversario– en la espera de la sentencia y en los días que le siguieron se volvieron a colgar en el aire muchos relatos que circulan desde hace un tiempo. Si bien la lógica de la indiferencia es la que opera con más fuerza sobre el acontecimiento, en estas semanas se volvieron a instalar con ímpetu los discursos de compasión y, fundamentalmente, de criminalización. La cotidiana indiferencia e invisibilización mediática hacia los pibes (sus voces, sus prácticas, sus experiencias) queda suspendida en estos días para que se le de lugar a la criminalización: sólo así se les permite asomar la cabeza en la superficie mediática.

martes, 25 de agosto de 2009

Invitación

Fundamentación movida.

Pongámonos en movimiento. Salgamos del quietismo y petrificación de nuestros músculos, imaginación y creatividad. Armemos una movida donde podamos plasmar todas la cosas copadas que hacemos. Salir a la cancha y disputar la idea de “felicidad” que nos venden las publicidades, como la boba alegría de una gaseosa, un celular, o una marquita de ropa. Desenmascarar el “bienestar” de que cada uno en lo suyo esta bien, y que no hay tiempo para el otro, primando así la indiferencia. Una movida insolente frente a una época marcada por el consumo y la precariedad de nuestros laburos y relaciones efímeras. Si mucho de lo que vivimos nos hace sufrir o nos angustia, ¿por que es lo único que podemos ser?

miércoles, 24 de junio de 2009

Tu aliento vas a proteger… en este día, y cada día.

Precariedad, pacificación y vida boba: sobre la regulación de los estados de ánimos.




Este texto parte de una incomodidad, olfateamos un clima social denso, peligroso, agobiante. Un aire que emana del suelo sobre el que estamos parados (y que viaja velozmente por cañerías digitales y pantallas). Los discursos de la (in)seguridad, los pedidos de pacificación, la indiferencia y la infantilización son nombres que les ponemos a ese vaho que circula por las calles y que intenta con todas sus fuerzas inundar la ciudad… Este texto apunta a ser un sacudón, un grito, no de dolor sino de activación.

viernes, 20 de marzo de 2009

Otro Rock es posible



El rumor se había expandido por el aire mayoritariamente a través del circuito del “boca en boca”; novias, amigos, compañeros de laburo, compañeros de facultad, nos habían anoticiado, esta vez la bemba clandestina- aclaración: la clandestinidad cada vez más obligada del plan barrial roquero- nos decía que la renga organizaba un festival en las sierras de Córdoba. Al principio quedamos medio confundidos ¿la renga tocando en un festival? Claro, es entendible, la lógica cultural posmoderna produce sus efectos, tenemos introspectado el vinculo festival de rock= multinacional esponsoreando la “cultura juvenil”. Esta relación que –al menos para nuestra generación esta muy naturalizada- se hizo pedazos esta vez. El murmullo se materializo: la renga organizo el festival de la huella invisible, en Santa Maria de Punilla, en las sierras de Córdoba, a unos km de Córdoba capital. Hacia allí partimos, sabiendo que lo que íbamos a vivir tendría el aroma de los acontecimientos importantes. No nos equivocamos…

martes, 10 de marzo de 2009

Los Antipibes


Acercándonos a los últimos días del año, nos encontramos con un nuevo aniversario del acontecimiento-Cromañón. Interfiriendo los sonidos de la “alegría social” de las festividades de fin de año, regresa el ruido mudo, la música silenciosa del horror y la desesperación que trae aparejado el recuerdo del suceso. Sabemos –sobre todo en estos días que se caen del año– que es inevitable que nos asalten las imágenes del horror, la muerte y la ausencia. Pero también estamos convencidos de que estamos obligados a pensar este acontecimiento generacional, en cada uno de sus retornos –siempre desbaratadores, por cierto–. Cada vez que el acontecimiento-Cromañón asalta el presente de nuestras vidas cotidianas, debemos convocar a nuestras fuerzas y a nuestras sensibilidades para pensarlo, para ponerle nombre. Esta nueva conmemoración nos encuentra inmersos en un creciente clima anti-pibe. Nos referimos a un clima en donde impera la lógica de la criminalización que ya estaba presente, junto a otros discursos, en el poscromañón.

No escondamos nuestras bengalas

Aguante, precariedad y creación. Una lectura de Cromañón.


1.
Este texto parte de una necesidad: hablar sobre Cromañón pero con nuestras propias palabras, hablar como generación, plantarnos como jóvenes, afirmarnos y no dejar que hablen por nosotros ni los medios, ni los viejos chotos, ni los psicólogos, ni los especialistas, ni las publicidades, ni nadie.